No es secreto que ir con unas cuantas copas, o botellas, de más es tradición entre parte de los turistas que visitan Balears. De hecho, es sabido que muchas veces bajan del avión y no saben si las escaleras suben o bajan. Por eso no sorprende ver este tipo de imágenes a plena luz del día.
No es la primera vez que vemos situaciones parecidas a esta. Recordemos los casos de mamading en Magaluf o la imagen de aquella turista cambiándose de ropa en pleno aparcamiento exterior del Aeropuerto de Palma. Y solo hemos recordado cosas recientes.
También podemos destacar otras situaciones bastante menos curiosas o anecdóticas como son los casos de balconing. Una práctica peligrosa y completamente incomprensible por la mente humana sobria. Pero no es la situación habitual de la mayoría de las víctimas extranjeras de los balcones de los hoteles, de hecho, muchos de ellos están bajo los efectos del alcohol.
Por otro lado nos sorprende que después de ver a los turistas darlo todo en Mallorca, podemos viajar a sus países y es prácticamente imposible ver las mismas actuaciones y situaciones que podemos contemplar en nuestras islas. ¿Por qué les permitimos hacer lo que no les dejan hacer en sus países de origen? De todas formas, sea como sea, denota una falta de respeto y educación por parte de muchos turistas hacia Balears, que les acoge con los brazos abiertos.